jueves, 23 de febrero de 2017

Integridad Academica

La integridad académica es un aspecto muy importante, que no sólo se le debe presentar a los estudiantes, profesores y demás empleados; sino a toda la sociedad en la cual nos desenvolvemos; ya que debemos tratarnos con integridad y honestidad en cualquier circunstancia de la vida. Como estudiantes, este documento de integridad académica representa una fuente de ayuda y conocimiento sobre los aspectos que son correctos e incorrectos en la parte académica. Dicho documento es una ayuda para no cometer ciertos errores sobre términos que violan la integridad académica, de los cuales lo más probable no hemos tenido suficiente información. Un detalle interesante sobre este documento es la parte de obtener ventaja inmerecida, ya que es un aspecto que se observar fluir en el ambiente estudiantil y no se dan cuenta de que es algo que falta a la integridad académica.


Por otra parte, sería de gran provecho que en cada curso se les entregue este u otro documento de integridad académica a los estudiantes, y que se les haga saber que en caso de incumplir ciertos códigos, podrían ser sancionados o penalizados. Esto sería de gran ayuda, ya que al igual que hay estudiantes que trabajan por la vía legal, hay muchos otros que cometen plagio, falsifican documentos, entre otros, por lo que tienen más ventajas que los otros estudiantes. La integridad académica está basada en unos valores fundamentales para asegurar un buen aprendizaje. Cuando un estudiante incurre en alguna violación a la integridad académica está proyectando una imagen que no es real.

El tener Integridad Académica significa desarrollar mucho mejor las destrezas adquiridas, ya que se le da crédito a la ayuda de otros y nos incita a utilizar nuestras propias herramientas intelectuales para así aprender de nuestros errores y llegar al éxito. Por otra parte, en un código de honor se establecen los valores y la conducta que deben seguir los integrantes del mismo. El llevar esto a cabo es realmente una decisión muy personal. Sin embargo, es moral y legalmente necesario para evitar la exposición a situaciones lamentables, como lo sería la expulsión de un recinto educativo o de algún empleo. No obstante, y aunque la moral es algo relativo, el tener presente o impuesto un código de honor, resalta los mejores valores morales para así seguir un orden establecido por la ley y la sociedad. En cuanto a la integridad académica, ésta va atada al código de honor, ya que estos dos compromisos tienen como base la honestidad en cualquiera de sus formas, ya sea académica o cotidianamente.

La integridad no es un concepto que es igual para todos, y éste depende del punto de vista de cada individuo. Por esto, es de gran provecho el implementar códigos de honor y establecer los términos de integridad académica a los estudiantes desde escuela superior, para que estos tomen conciencia de la importancia de no falsificar documentos ni cometer fraude académico o profesional. Tomando en cuenta esto, se estarían desarrollando alumnos con mayores destrezas y con un mejor desempeño para dar vida a sus propias ideas. En todos los cursos en los que se requiera de estos códigos deberían ser implantados para evitar estas acciones que van en contra del código de integridad académica. Teniendo claro lo que se debe o no hacer es de gran importancia, para poder tener una sociedad honesta y con la responsabilidad suficiente para hacer llegar estos valores a generaciones futuras. Es trabajo de todos lograr que se haga conciencia sobre esta situación.


Atreverse a Pensar, como programa de Integridad Académica de la Universidad, cree firmemente en la creación de una cultura de integridad, que a largo plazo se traduzca en la transformación social que tanto anhela y demanda la sociedad. En  esa cultura de integridad no todo vale, la vía del atajo no puede ni debe ser una opción para ​​​resolver un problema, y el individuo cuenta con argumentos y herramientas y suficientes se cuente con las s al momento de  discernir sobre qué camino tomar en un dilema ético., En el caso específico de la vida universitaria, el primer ejercicio ético debería precisamente reflejarse en el mundo académico.
Atreverse a Pensar es una apuesta institucional, de una universidad pluralista que tolera, respeta y promueve la diferencia. Si bien EAFIT no pretende educar a los estudiantes con unos contenidos morales específicos, sí es consciente de que hablar de INTEGRIDAD Y ÉTICA, es de entrada priorizar unos valores en los que la Institución cree profundamente, y por lo mismo, considera que deben convertirse en el referente que regule las acciones y decisiones de cada día.


Es necesario hablar de integridad como una manera de intentar romper ese círculo vicioso y nocivo que perpetúa la deshonestidad, la ilegalidad y la corrupción en la sociedad;   Es necesario hablar de integridad académica pues es la virtud real y concreta que puede practicar la comunidad universitaria en su ejercicio de la ética. ​



Estrategias de Aprendizaje

El concepto “estilo de aprendizaje” se refiere al método o estrategia que cada persona emplea a la hora de aprender, como por ejemplo, utilizar imágenes en lugar de texto escrito o trabajar solo o en grupo. La preferencia de un estilo particular no garantiza que la utilización del mismo será efectiva. En algunos casos algunos alumnos pueden beneficiarse desarrollando nuevas formas de aprender. Estas herramientas van variando según la materia, conocimientos previos, la motivación o el contexto en el que se desarrollan, pero se mantiene una tendencia estable. Lo que no quiere decir que se catalogue a los estudiantes en categorías cerradas según el tipo de estilo que presentan, ya que esta tendencia es susceptible de mejorar, por ello es tan importante conocer cuál es el estilo propio e intentar emplear los recursos y estrategias de estudio que más se acercan a su modalidad de aprendizaje.
De toda la información que recibimos nos quedamos solo con una parte, y es la manera en la que seleccionamos ese tipo de información lo que diferencia un estilo de otro. Según predomine un sistema de representación u otro en este proceso, los alumnos podrían ser divididos en visuales (éstos tienden a pensar en imágenes y existe una mayor facilidad para absorber grandes cantidades de información con rapidez por lo que establecen relaciones entre distintas ideas y conceptos de una manera más eficaz), auditivos (el procesamiento de la información se hace mediante el sistema de representación auditivo y de forma secuencial y ordenada) y kinestésicos (la información se procesa asociándola al cuerpo y sus sensaciones y movimientos).


La información que seleccionamos la tenemos que organizar y relacionar. Aprender no consiste en almacenar datos aislados. El cerebro humano se caracteriza por su capacidad de relacionar y asociar la mucha información que recibe continuamente y buscar pautas y crear esquemas que nos permitan entender el mundo que nos rodea. El cerebro se divide en dos hemisferios, cada uno procesa la información que recibe de distinta manera, según predomine en nosotros uno u otro elaboraremos la información de distinta manera. El hemisferio lógico, normalmente el izquierdo, procesa la información de manera secuencial y lineal, forma la imagen del todo a partir de las partes y es el que se ocupa de analizar los detalles. Algunas estrategias útiles que pueden ponerse en marcha y más beneficiarían en este caso de cara al aprendiz serían hacer esquemas de los contenidos, recibir reglas concretas y explícitas, ofrecer una explicación estructurada paso a paso, leer los textos desde el principio, escribir una redacción a partir de imágenes, organizar en apartados y dar opiniones razonadas.
El hemisferio holístico es intuitivo en vez de lógico, piensa en imágenes y sentimientos. Este hemisferio, normalmente el derecho, procesa la información de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes que componen ese todo. Para los estudiantes en los que predomina el uso de este hemisferio hacer mapas conceptuales, disponer de ejemplos variados, empezar la explicación por la idea global, empezar a leer los textos por el final, organizar por colores y expresar y asociar emociones con los contenidos, entre otras cosas, serían las estrategias más recomendables.

Como estudiar

De seguro haz pensado en como poder estudiar de un manera mas sencilla y rapida para que se nos quede mas rapido las cosas, o una manera mas divertida para que estudiar no paresca algo aburrido o tedioso,
pues hoy te presentare algunos puntos con los que te ayudara a estudiar mejor y no te aburras tanto al hacerlo!

1. Evitar los atracones de un día. En su lugar, planificar sesiones de estudio más cortas durante varios días

Las investigaciones demuestran que es mucho más eficaz realizar sesiones de estudio más cortas, de unos 20-30 minutos, a lo largo de varias semanas, que estudiar seguido durante horas en un mismo día o unos cuantos días.




2. Evitar estudiar por las noches y fijar unas horas del día concretas para las sesiones de estudio

Los estudios científicos han demostrado que las sesiones de estudio prolongadas durante la noche afectan negativamente a nuestro razonamiento y memoria y los efectos pueden durar ¡hasta 4 días! En cambio, si en su lugar establecemos unos horarios de estudio específicos a lo largo del día o la semana, estaremos creando una rutina de aprendizaje y a medida que nuestro cerebro se acostumbre a aprender en esos momentos, nos será cada vez más fácil estudiar.

3. Fijar metas u objetivos específicos para cada sesión

En lugar de estudiar de forma aleatoria, es mejor elegir un tema concreto y centrarse en él hasta entenderlo a la perfección. ¿Cómo sabemos cuando estamos listos para pasar a otro tema? Muy fácil. Basta con tratar de explicar a alguien el tema de forma sencilla. Si lo conseguimos, podemos pasar al siguiente tema; de lo contrario, significa que todavía no lo hemos entendido o asimilado lo suficiente.

4. Hacer fichas esquemáticas con la información principal de lo que hemos estudiado

En lugar de pasarnos horas subrayando libros y releyendo una y otra vez los apuntes, resulta mucho más práctico hacer unas fichas esquemáticas durante la primera lectura. Posteriormente, podremos revisarlas en las horas de estudio o en cualquier otro momento del día mientras esperamos en la parada del autobús o en la consulta del médico, etc. De ese modo, iremos mejorando poco a poco nuestra comprensión de cada tema y nos será más fácil identificar los conceptos clave y relacionarlos entre sí. Además, también podremos consultarlas poco antes del examen, a modo de último repaso. Los post-it de colores son muy interesantes para esto.

5. Estudiar cada tema como si tuvieramos que dar una clase sobre él

Como parte de un estudio se pidió a un grupo de estudiantes que estudiaran un tema. A una mitad se les dijo que después deberían realizar un examen, mientras que a la otra mitad se les dijo que tendrían que explicar el tema a otros estudiantes. El resultado fue que estos últimos mostraron una mayor comprensión de los puntos principales. Básicamente, cuando nos preparamos para enseñar, nuestro cerebro organiza la información de forma diferente, como parte de una estructura más lógica y coherente.

6. Practicar, practicar, practicar... y volver a practicar una y otra vez

La práctica lo es todo. No basta solo con estudiar, además, debemos hacer ejercicios y cuestionarios relacionados. Esos ejercicios no solo ponen a prueba a nuestro cerebro en situación, sino que una vez corregidos, nos servirán para identificar posibles errores y lagunas de conocimiento. En caso de pruebas cronometradas la práctica también nos ayudará adaptarnos a los tiempos.  Además, los estudios han demostrado que la práctica mejora nuestra confianza y, con ella, nuestro rendimiento.




7. Tener un lugar de estudio fijo y adecuado

Todos los estudios indican que lo mejor es tener un lugar de estudio fijo en el que tengamos a mano todo lo que podamos necesitar, en lugar de estar cambiando de sitio cada día. Al igual que los horarios  establecidos estudiar siempre en el mismo sitio ayuda a nuestro cerebro a crear una rutina de estudio asociada a ese lugar, de forma que cada vez nos será más fácil estudiar en él.

8. No llevar el teléfono móvil al lugar de estudio

Cada vez es más habitual ver a gente estudiando con el móvil a su lado sobre la mesa. ¡No lo hagas! Los mensajes y otras notificaciones que recibimos en los móviles son uno de los mayores elementos de distracción hoy en día a la hora de estudiar o de hacer cualquier otra cosa. Es muy importante guardar el móvil y ponerlo en silencio cuando vayamos a estudiar; o mejor, dejarlo en otra parte de la casa para evitar la tentación de mirar a cada rato si hemos recibido algo.

Como Tomar Notas!


Probablemente llevas años tomando apuntes en clase pero ¿te has planteado alguna vez si realmente lo haces de manera correcta?



Tomar apuntes en clase no consiste en plasmar por escrito todas y cada una de las palabras que el profesor dice en su explicación sino en recoger los puntos principales de manera que seamos capaces de recordar la información importante cuando estemos estudiando.



A fin de cuentas, el contar con unos buenos apuntes jugará un papel muy importante de cara a tu nota final, por lo que merece la pena que te pares por unos instantes y reflexiones sobre tu proceso de toma de apuntes para ver si puedes mejorarlo de alguna manera. Acostumbrarte a generar tus apuntes de la manera adecuada y siguiendo las mejores prácticas no solo te ayudará a obtener mejores resultados este curso sino también el siguiente, el siguiente y todos los demás de tu vida de estudiante.


Consejos para tomar apuntes
- Anotar en la parte superior de la hoja la fecha, la materia y el título correspondiente al contenido.
- Dejar márgenes amplios que permitan añadir posteriormente anotaciones o comentarios.
- Anota solo las ideas principales. No se puede copiar todo lo dictado. Debes anotar las ideas principales con tus palabras pero con rigor. Solo copiarás al pie de la letra los datos como fechas, definiciones, fórmulas, nombres,…

- Es necesario saber claramente el título de cada apartado y subapartado en el que estamos. Puedes preguntar al profesor.
- Si se pierde el hilo deja un espacio en blanco y luego lo completarás preguntando al profesor o a tus compañeros. Mientras el profesor esté explicando no debes tratar de completar los huecos porque te perderás lo que dice el profesor en este momento.

- Separa las ideas. Dedica un párrafo diferente a cada idea que exponga el profesor. Y deja algo de espacio entre párrafo y párrafo. Busca siempre la claridad.
- Usa abreviaturas. Se trata de ahorrar tiempo. También facilita la memoria visual. Las abreviaturas deben ser claras y deben ser siempre las mismas. Conviene que las uses siempre que puedas. Cuando prestes los apuntes a tus amigos, deberás explicárselas. Hay abreviaturas admitidas oficialmente y otras no. Cada materia puede tener abreviaturas específicas.
- No sólo debe haber textos sino también gráficos, dibujos, fórmulas, esquemas… que el profesor haga o comente. También puedes hacer referencia mediante el número de página, a la ilustración que el profesor esté comentando en ese momento.


- Es fundamental captar las indicaciones que hace el profesor de este tipo: “esto es muy importante”, “esta idea es clave”, “esto hay que dominarlo”, “a partir de esta fórmula se deducen las demás”, “concluyendo…”. En estos casos es bueno poner en el margen “OJO ENTRA EN PRUEBA”, o algo parecido.




Condiciones para el estudio!

no te concentras al estudiar?, no se te logra quedar nada al momento de leer?, te distraes mucho?, si te pasa alguna de estas cosas, o todas en este día te traigo la solución a tus problemas! te presentare las mejores condiciones para estudiar y asi poder ser el numero 1 en tu clase.

Debes analizar 4 aspectos; te proponemos las preguntas siguientes, que te ayudarán a saber si tus condiciones de estudio son adecuadas.

1. Estado físico  

  • ¿Cuántas horas duermes?
     
  • ¿Duermes bien?
     
  • ¿Desayunas correctamente?
     
  • ¿Haces ejercicio?

La buena alimentación y el ejercicio físico no sólo son buenos porque estilizan el cuerpo, sino para la salud y la mente. 
Procura dormir 8 horas como mínimo y evita las bebidas excitantes o pasar muchas horas mirando la televisión, delante del ordenador o jugando a la play, porque produce desgaste de concentración.




2. Actitud hacia el estudio

  • ¿Sabes por qué estudias?
  • ¿Eres de los que piensan que todo lo que se aprende es útil?
  • ¿O crees que sólo se necesita saber lo práctico?
  • ¿Sabes a qué quieres dedicarte?
La motivación es esencial para todo y también para el estudio; si no tienes ganas, te costará ponerte a estudiar y, por lo tanto, aprender.

No todo el mundo tiene el mismo interés por los estudios, a unos les gusta más que a otros, pero muchas veces es porque el estudio se ve como una carga y no como una manera de adquirir conocimientos que en un futuro te servirán. Si no tienes ganas de estudiar, debes hacer un esfuerzo y sacar fuerzas de donde sea, porque la motivación depende de ti y, además, ahora, tu trabajo es estudiar y tienes que esforzarte. Si lo que te pasa es que hay asignaturas que te resultan difíciles, dedica más tiempo a estudiar.

Saber qué quieres hacer en un futuro te ayudará, porque tener una meta sirve para conseguir los propósitos marcados. No hace falta que tengas muy claro qué quieres hacer, pero sí que tengas una idea, que sepas lo que te gusta. Por eso, piensa e intenta planificar qué quieres estudiar y hasta dónde quieres llegar. Pregúntate cómo eres y qué te gusta y evalúa el entorno académico y profesionapara saber qué necesitas para conseguir llegar hasta donde quieres. Piensa que todo lo que se aprende es útil, aunque creas que no es así.
  


3. Lugar de estudio

  • ¿Dónde estudias?
  • ¿Tienes un lugar especial para estudiar?
  • ¿Siempre estudias en el mismo sitio?
  • ¿Qué luz utilizas?
  • ¿Cómo son la mesa y la silla?
  • ¿Tienes todo el material que utilizarás al alcance?

Tener un lugar donde estudiar es muy importante. Además de los muebles necesarios, como la mesa y la silla, debes tener en cuenta otros aspectos, como la luz, la temperatura, el ruido, los materiales y la postura física.

Para estudiar, debes hacerlo siempre en el mismo sitio y que sea un espacio donde te sientas cómodo, con una mesa amplia, una silla regulable tanto de altura como de respaldo, estanterías al alcance con libros de consulta, cajón con el material necesario, una luz general y otra directa, sin ruidos que te desconcentren.
No todo el mundo tiene la suerte de tener un espacio adecuado donde poder estudiar en su casa, por eso existen las aulas de estudio, que en épocas de exámenes permanecen abiertas incluso por la noche.

4. El tiempo

  • ¿Estudias cada día un poco?
  • ¿Cuánto tiempo dedicas a estudiar?
  • ¿Y a cada actividad?
  • ¿Planificas tu trabajo?
  • Antes de comenzar a estudiar, ¿miras el índice del libro, haces esquemas?

Organizar tu tiempo puede parecerte una misión imposible, pero no es así. Debes tener en cuenta que una buena planificación te permitirá, además de obtener unos buenos resultados, tener tiempo para salir con los amigos sin preocupaciones.

Pero para una buena organización de tu tiempo debes ser realista y saber el tiempo real que dedicas a estudiar.

El tiempo real es el resultado de la resta entre el tiempo libre que tienes para estudiar y el que de verdad pasas estudiando.

Para elaborar tu plan de trabajo, debes hacer lo siguiente:

  • Empezar por las materias que se te dan mejor.
  • Organizar el tiempo a partir de las actividades fijas, como la hora de cenar.
  • Para asignar el tiempo a las diferentes actividades, debes tener en cuenta la dificultad que te supone cada una.

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martes, 21 de febrero de 2017

La Puntualidad

Buen dia, vengo a explicarles que es la puntualidad, porque es importante practicarla, y las consecuencias de ser impuntual.

El valor de la puntualidad es la disciplina de estar a tiempo para cumplir nuestras obligaciones: una cita del trabajo, una reunión de amigos, un compromiso de la oficina, un trabajo pendiente por entregar.



El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo, ser merecedores de confianza.
La falta de puntualidad habla por sí misma, de ahí se deduce con facilidad la escasa o nula organización de nuestro tiempo, de planeación en nuestras actividades, y por supuesto de una agenda, pero, ¿qué hay detrás de todo esto?

En este mismo sentido podríamos añadir la importancia que tiene para nosotros un evento, si tenemos una entrevista para solicitar empleo, la reunión para cerrar un negocio o la cita con el director del centro de estudios, hacemos hasta lo imposible para estar a tiempo; pero si es el amigo de siempre, la reunión donde estarán personas que no frecuentamos y conocemos poco, o la persona –según nosotros- representa poca importancia, hacemos lo posible por no estar a tiempo, ¿qué mas da...?

les dejo un vídeo corto, entretenido y sobre todo muy cierto, espero les guste!


Para ser puntual primeramente debemos ser conscientes que toda persona, evento, reunión, actividad o cita tiene un grado particular de importancia. Nuestra palabra debería ser el sinónimo de garantía para contar con nuestra presencia en el momento preciso y necesario.
Otro factor que obstaculiza la vivencia de este valor, y es poco visible, se da precisamente en nuestro interior: imaginamos, recordamos, recreamos y supuestamente pensamos cosas diversas a la hora del baño, mientras descansamos un poco en el sofá, cuando pasamos al supermercado a comprar “sólo lo que hace falta”, en el pequeño receso que nos damos en la oficina o entre clases... pero en realidad el tiempo pasa tan de prisa, que cuando “despertamos” y por equivocación observamos la hora, es poco lo que se puede hacer para remediar el descuido. Un aspecto importante de la puntualidad, es concentrarse en la actividad que estamos realizando, procurando mantener nuestra atención para no divagar y aprovechar mejor el tiempo.
Para corregir esto, es de gran utilidad programar la alarma de nuestro reloj u ordenador, pedirle a un familiar o compañero que nos recuerde la hora (algunas veces para no ser molesto y dependiente), etc., porque es necesario poner un remedio inmediato, de otra forma, imposible.